Autor/es: Ramiro Albrieu (CEDES, Argentina)
Año: 2009
Desde 2004 un conjunto de países emergentes se sumó a la Unión Europea. Como condición para la integración, los nuevos miembros debieron implementar profundas reformas asociadas a la corrección de desequilibrios macroeconómicos, la liberalización y la apertura. Luego de cinco años de continua integración, la Europa emergente aparece como la más afectada por la crisis actual. Crisis bancarias generalizadas, dudas sobre la sostenibilidad de la deuda pública y la necesidad de un fuerte ajuste para cerrar la brecha externa operan como un fuerte contrapeso a la hora de evaluar el éxito de la estrategia de integración.
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