6/12/2011
Por Ramiro Albrieu
La crisis financiera internacional que se desató tras la caída de Lehman Brothers apartó a la economía mundial del sendero de alto crecimiento que venía transitando para colocarla de manera abrupta en uno cuyas características distintivas son el bajo crecimiento y la incertidumbre monetaria y financiera. América Latina y el Caribe no fue ajena al debacle, aunque el rasgo más novedoso fue positivo: a diferencia de otros episodios de inestabilidad global, esta vez la región no sufrió un colapso productivo. Sin embargo, en un artículo anterior detectamos desempeños más bien heterogéneos, que, como discutimos en esta nota, se relacionan con el tipo de inserción internacional comercial y financiera de los países de la región. La diferenciación entre dos Américas Latinas, una al sur rica en recursos naturales y otra la norte, asociada a la maquila, permite dar cuenta de estas divergencias en el desempeño macroeconómico durante la turbulencia global actual.